Historia real: un saludo al sol que cambió un 10K
Iba clavado en el ritmo objetivo cuando mis gemelos se tensaron y la mente empezó a negociar la retirada. Recordé una pauta: parar un minuto, respirar profundo y soltar expectativas. Me aparté, bajé el pulso y me di permiso para resetear.
Historia real: un saludo al sol que cambió un 10K
Hice tres ciclos de ujjayi, abrí el pecho con un mini saludo al sol y me reenfoqué en la cadencia. Volví a correr con pasos más cortos y fluidos, sin pelear con el reloj. El ritmo regresó, y con él, la confianza en mi proceso.